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Se ha debatido mucho durante este tiempo de confinamiento sobre la gran oportunidad que supone el teletrabajo para impulsar la corresponsabilidad en las tareas domésticas y de cuidados. Y aunque es cierto que el hecho de estar juntos en casa ha favorecido un mayor reparto de las tareas, ¿hemos conseguido realmente un reparto justo y equilibrado de las tareas? 

Cuando volvamos al trabajo, ¿se mantendrá este reparto más justo entre los miembros de la casa? ¿volveremos a la situación anterior? ¿o puede incluso ser la situación más crítica?

A continuación, vamos a hablar sobre diferentes claves para conseguir la corresponsabilidad, y discutiremos sobre cómo la situación por el coronavirus ha repercutido y repercutirá en la misma.

La corresponsabilidad y el confinamiento

La corresponsabilidad hace referencia al reparto equilibrado de las tareas domésticas, y de las responsabilidades familiares, tales como su organización, el cuidado, la educación y el afecto de las personas dependientes dentro del hogar, con el fin de distribuir de manera justa los tiempos de vida de mujeres y hombres (Ministerio de Sanidad, 2013)

Al estar confinados dentro de casa, las esferas pública (trabajo) y privada (tareas domésticas y de cuidados) se han solapado entre sí. Esto ha provocado que el reparto de las tareas haya sido necesario para poder sobrellevar estas nuevas demandas del entorno.

No obstante, para conseguir una corresponsabilidad real y duradera, más allá del simple reparto equitativo de las tareas, se deben cumplir una serie de requisitos clave.

tareas domésticas y confinamiento

Los 3 puntos clave para la corresponsabilidad

corresponsabilidad y género

1. Ruptura de los roles y estereotipos de género

Una corresponsabilidad efectiva es el resultado de un cambio en las actitudes personales respecto a los roles de género. Para que exista una igualdad real en el reparto de las tareas, las personas deben dejar de pensar que las tareas domésticas son cosas «de mujeres» y que el trabajo es «cosa de hombres».

Para que esto se produzca, es necesario formar a las personas sobre aspectos básicos en género, haciendo una reflexión crítica sobre los estereotipos y roles tradicionales y sus consecuencias.

2. Compartir la carga mental del trabajo doméstico

Una parte fundamental del trabajo doméstico no es sólo repartir las tareas per se, sino saber qué tareas hay que hacer y cuando realizarlas. Este trabajo es invisible, y es lo que menos se comparte, recayendo principalmente en las mujeres, según estudios actuales.

Estamos hablando de cosas como saber qué alimentos hay que comprar, estar pendientes de poner una lavadora, ser conscientes de cuándo hay que vacunar a los niños/as, etc…

El hecho de no compartir este trabajo mental genera graves consecuencias en la salud de la mujer, pero sobretodo es la raíz de muchas discusiones dentro de la pareja. 

sobrecarga mental en la mujer
tiempo de ocio en pareja

3. Disfrutar de tiempo de ocio

Uno de los puntos fuertes de la definición de corresponsabilidad es que debe permitir la «distribución justa de los tiempos de vida de mujeres y hombres». Es decir, debe permitir que ambos puedan disponer de tiempo para el trabajo, pero también para el ocio y el autocuidado. Por ello, un el último elemento, que nos confirmará que hemos alcanzado una relación corresponsable, es que ambos miembros dispongan de tiempo para realizar actividades de ocio o de bienestar personal.

Por eso la distribución de las tareas y responsabilidades debe tener en cuenta el tiempo de ocio de ambas partes de la pareja. Estas claves nos las explica mejor el psicólogo Alberto Soler en el siguiente vídeo:

¿Cómo afectará la «nueva normalidad» a la corresponsabilidad?

Dentro de poco muchas personas tendrán que volver a sus puestos de trabajo. Sin embargo, parece que las escuelas y centros de atención a los niños/as permanecerán cerrados al menos hasta septiembre. Además, hay que tener en cuenta que los principales pilares de colaboración en las tareas de cuidados, las abuelas y abuelos, no podrán quedarse al cuidado de los niños/as, por ser personas de riesgo.

Entonces, ¿quién se encargará del cuidado de los menores? ¿Volveremos a ver como una crisis hace retroceder los avances en igualdad? 

trabajo conjunto

De nuevo, es necesario ver la oportunidad dentro de la crisis. Aprovechar el momento presente para crear un futuro más igualitario y justo, que favorezca el bienestar de las personas y las familias. Estamos seguros que tanto la situación actual como la futura supondrán grandes retos para las familias.

No obstante, contamos con el gran impulso que están teniendo las organizaciones por favorecer la conciliación, a través de medidas como el teletrabajo. Así como  el trabajo en sensibilización respecto a la corresponsabilidad, que se está haciendo a través de los planes de igualdad.

Y vosotros/as, ¿qué creéis? ¿supondrá el coronavirus un avance en materia de conciliación y corresponsabilidad, o un escollo? Dejad vuestras opiniones en los comentarios.

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